miércoles, 17 de febrero de 2010

El compromiso de Ancilla con su oficio rameril.

Zullieta y Ancilla fueron las dos cortesanas italianas mas bellas de la época de Juan Jacobo Rousseau, Diderot, Voltaire, etc.
Ancilla era mas voluptuosa y requerida que Zullieta, aunque ésta última dicen que era mas bella.
Por el nivel alcanzado, unicamente tuvieron de clientes a diplomáticos, condes, viajeros y personas de alcurnia o de gran cultura.
El erotómano Giacomo Casanova conocía a ambas, sin embargo nunca tuvo un contacto íntimo con Ancilla, quien siempre se quejaba de un dolor de garganta (por aquel siglo XVIII ese dolor de garganta era un aviso de proximidad de la muerte).
Uno de los médicos mas renombrados de Venecia, llamado Lucchesi, diagnóstico a Ancilla de sífilis y le propuso una terapia en base a mercurio (que no era segura del todo, y mas bien peligrosa).
Ella, en un acto de desinterés moral pero de alto compromiso con su oficio prostitucional, le indicó a su médico que le daría una gran cantidad de dinero si la trataba con  mercurio pero que le pagaría luego de copular con ella misma. Este acceso carnal lo hacía con el propósito de garantizar la total desaparición de la enfermedad y la seguridad de sus futuros clientes.
El hecho se transformó en un gran lío judicial y el juez dictaminó que la prueba que exigía Ancilla era inaplicable.
Ancilla murió antes de cumplir 40 años y Zullieta murió 35 años después.

La Prostitución en el Imperio Incaico




El Tawantinsuyo no fue como muchos lo creen, un edén, y que este paradisiaco sistema político-social fue devastado por la conquista española.
En el imperio inca hubo mucho autoritarismo, esclavitud, especialmente contra la mujer.
El censo realizado luego de la conquista española, en el siglo XVI, señala que la población femenina superaba a la masculina en casi un 30%. Un hecho que podría demostrar ambas situaciones es el otorgamiento de  aproximadamente 300 mujeres por parte de Huayna Cápac a una de sus esposas.

Un texto de Garcilaso de la Vega sobre el castigo a las mujeres "malas de cuerpo" y sobre el espacio de la prostitución inca, también demuestra el control y la violencia ejercida al oficio mas antiguo:

"...Resta decir de las mujeres públicas, las cuales permitieron los Incas por evitar mayores daños; vivían en los campos en unas malas chozas, cada una de por sí y no juntas; no podían entrar en los pueblos, porque no comunicasen con las otras mugeres. Llamábanlas Pampayruna, nombre que significa la morada y el oficio, porque es compuesto de pampa que es plaza o campo llano (que ambas significaciones tiene) y de runa, que en singular quiere decir persona, hombre o muger, y en plural quiere decir gente, juntas ambas dicciones, si las toman en la significación del campo. Pampayruna quiere decir gente que vive en el campo, esto es por su mal oficio; y si las toman en la significación de plaza quiere decir persona o muger de plaza, dando á entender que como la plaza es pública, y está dispuesta para recibir á cuantos quieren ir á ella, así lo están y son públicas para todo el mundo: en suma quiere decir muger pública… Los hombres las trataban con grandisimo menosprecio. Las mugeres no hablaban con ellas, so pena de haber el mismo nombre, y ser tresquiladas en público, y dadas por infames, y ser repudiadas de los maridos si eran casadas. No las llamaban por su nombre propio, sino Pampayruna, que es ramera...".