martes, 16 de marzo de 2010

Peruano Cochino

En las web leo que nuestros compatriotas se exaltan y encolerizan ante los calificativos que nos dicen los vecinos del sur acerca de que somos cochinos, sucios, ladrones de poca monta, desmuelados, feos, pobres, etc.
Eso lo dicen por que hacen una sola imagen de algunas cantidades de peruanos que han llegado en decenas de miles a su pais y muestran sus malas costumbres por cualquier calle santiaguina o de los bizarros personajes que muestra Laura Bozzo por TV.
Y de acuerdo a eso, creo que no les falta razón.

Recuerdo que aca se dijo lo mismo de los chinos a inicios del siglo XX, es mas salieron publicaciones (especie de diarios de distribución masiva) en donde se les insultaba semanalmente como el "Afuera Chinos". De los negros también se ha dicho mucho. De los serranos, a mitad del siglo XX hubo hasta propuestas del Congreso para que se pongan policias a las entradas de las carreteras interprovinciales a fin de impedir el ingreso de ellos a la capital o proyectos legislativos para facilitar que los migrantes puedan trabajar en casas de gente acomodada limeña y así se puedan "civilizar"...


Fuente: http://lacornerstone.files.wordpress.com/2009/02/img_05351.jpg

Pero no es una total mentira lo que los vecinos del sur dicen de nosotros.
Esa costumbre, tan inaudita de los peruanos (especialmente si se encuentran en Lima) de orinar en cualquier lado, cruzar la pista en lugares inadecuados y cuando los autos siguen en movimiento, romper las mallas de las carreteras para pasar por esos mismos agujeros y no por los puentes peatonales, comer en cualquier calle dejando los residuos de comida, hasta el cagar en la calle, en la playa, etc., botar basura en lugares donde no esta permitido, estacionar su vehículo donde no esta permitido, matar semanalmente decenas de personas en los buses interprovinciales, la populares fiestas que terminan comunmente en peleas, abusos a menores o sexuales, etc.
Es decir, "la concha" que tiene el peruano en hacer lo que le da la gana sin respetar mínimamente al que tiene al lado.
Y esto esta atravesado en todas las clases sociales.
Tampoco hay un líder que muestre con su ejemplo el respeto que habría que mostrar ya que siempre le salen videos o fotos que muestran sus faltas:

Clase Popular (los cholos)
El domingo estuve en una chorrillana playa popular, a la que generalmente voy y bebo un Sol y Sombra, en donde la gente muestra unos cuerpos que estan lejos del ideal de belleza anglosajona,  usualmente lleva o alquila mesas y las pone sobre las piedras o la arena de la angosta orilla del mar o en la rota vereda del malecón, prende su radio a todo volumen (sin respetar la tranquilidad de los otros), compra su arroz con pollo, ceviche, etc., chupa "n" cervezas, escupe o tira el concho de la chela al piso o a la arena, deja escondido  los huesos del pollo o las servilletas bajo la arena, etc.
La Municipalidad tiene abandonada esa playa. Creo que solo se hace presente para cobrar estacionamiento y amontonar desmonte en una antigua discoteca abandonada.
Además ese domingo ví una falta de consideración hacia el mar, las aves, los peces y nosotros, cuando un par de sujetos habían manchado su mantel de comida habiéndose llenado de hormigas y otros insectos. Ellos con toda la concha del mundo metieron ese mantel cochino al mar, junto a gente que se venia bañando (entre ellos yo), y lo empezaron a lavar. Asi de simple.
Algunos individuos perteneciente a la clase popular, como la que va a mi playa preferida, han ido y van a Chile a trabajar, forjarse un futuro, quedándose por largos períodos. Todo eso es digno de resaltar, pero todo también tiene otra cara.

Recuerdo haber paseado alguna vez por un sector vetusto del centro de Santiago a eso de las 11pm y escuchar a lo lejos, dentro de una casona antigua, música salsa a todo volumen, de moda en aquel momento en Perú (para ser mas exactos Antonio Cartagena). Saliendo de un pasadizo oscuro que olía a humedad y pollada un alto y gordo personaje de rasgos andinos, con la camiseta de la selección peruana de fútbol en la cabeza, sangrando, meciéndose de un lado al otro por lo borracho que estaba, empieza a miccionar a mitad de la calle. Luego entró nuevamente.
Me dió verguenza todo la imagen que mostró.
También me enfurecí cuando en la Plaza de Santiago, a unos 30 grados de temperatura, ví hasta decenas de personas (tengo la certeza que muchos eran peruanos) abriendo su taper de comida en cuclillas a un lado de la vereda, comiendo en grupos y dejando sucias las calles de residuos alimenticios.

Clase acomodada (los pitucos)
Algún fin de semana (ni recuerdo cual) estuve en un balneario de moda, al que casi nunca voy, en donde la gente esta loca por mostrar que se parecen al ideal de belleza anglosajona, generalmente alquila mesitas y las pone sobre la arena de la orilla del mar, a veces prende su radio a todo volumen  (sin respetar la tranquilidad de los otros), compra ceviche y chela, a veces lleva su whisky, prenden cigarros, escupen o tiran el concho de la chela al piso o a la arena, etc.  También no dejan ingresar o se alejan de personas que consideran que tienen su lugar (es decir, aquellas playas populares a las que frecuento). Terminan su jornada veraniega y sin embargo se compran su anticucho, pancita o rachi a la entrada del balneario, en una de las ambulantes que con un abanico espanta las moscas que llegan con el sol a su sartén. Prenden su camioneta 4x4 y vuelven a Lima. Si es que no han chupado o coqueado "como el verano manda" se salvan de morir en la Panamericana Sur por un choque. Si tienen influencia en los medios de comunicación, en las noticias de las 10 de la noche no se publica que cometieron falta al manejar borrachos. Eso creo que le pudo pasar a un periodista.
Llegan a Lima y siguen sintiendose los reyes y no respetan señales de tránsito, denigran al policía diciéndoles "no sabes con quien te estas metiendo...", coimean al policía o a cualquier autoridad, etc. Es el poder del dinero. Antes era el poder del apellido.
Muchos de esa clase acomodada han ido o van a Chile de turismo, quedándose lo que les dura el tour.

En este tema pienso que la mayoría esas personas que no son de clases acomodadas siguen acostumbradas a lo que hacen en Lima (o a lo que hacen en las grandes ciudades peruanas) y cuando pueden (frecuentemente), lo repiten en Chile, Argentina o cualquier otra capital latina.
De alguna forma no son de doble moral y siguen fielmente sus perversos pensamientos y dan rienda suelta a su perjudiciales sensaciones.
Se podría decir que los de las clases mas acomodadas son mas hipocritonas, en el sentido que ya no repiten en aquellos paises lo que hacen irrestrictamente aca en Perú.



1 comentario:

JOHAO dijo...

La unica manera de cambiar ese pensamiento que tienen no solo en Chile sino en todo el mundo del peruano es cambiando nosotros mismos y dar ejemplo para asi poco a poco todos entiendan que la "criollada/pendejada" limeña es el concepto más cojudo que pueda exisitir para salir adelante.